Rendición / Ray Loriga

Editor: 
Alfaguara,
Año: 
2017
Lengua: 
Tipo de ejemplar: 
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Autor: 
Loriga, Ray.

Jorge Loriga Torrenova, conocido como Ray Loriga (Madrid, 1967), es escritor, guionista y director de cine.
Es hijo del ilustrador José Antonio Loriga y de la actriz de doblaje Mari Luz Torrenova. Tras trabajar en diversos oficios y publicar relatos en diferentes publicaciones como Underground o El canto de la tripulación, debutó en 1992 con su novela Lo peor de todo. Ésta tuvo gran éxito de público y crítica y fue publicada en toda Europa, como ejemplo de la literatura de la llamada Generación X, término que al autor le ha resultado siempre más que dudoso.
Su novela Héroes, inspirada en el rock y cuyo título procede de un disco de David Bowie, le acercó estéticamente a la Beat Generation de Carver, Kerouac y Bukowski. Tanto la crítica como el público encumbraron a Loriga a la categoría de escritor imprescindible aun cuando su producción había sido de tan sólo un par de libros. Su estilo inicial, que conjugaba lirismo con expresiones actuales cercanas a la oralidad, fue dando paso a una narración más sólida, de personajes más elaborados, donde se atrevió con un tono más satírico y expresivo.
Muy relacionado con el cine, debutó como director en 1997 con La pistola de mi hermano, adaptación de su novela Caídos del cielo y en la que, además de su entonces pareja Christina Rosenvinge, aparecían Daniel González, Viggo Mortensen, Karra Elejalde y Nico Bidasolo. En 2006 rodó Teresa, el cuerpo de Cristo, que aborda la vida de Teresa de Jesús, interpretada por Paz Vega, junto a Leonor Watling, Geraldine Chaplin, José Luis Gómez y Eusebio Poncela.
En 1997, colabora en el guion de la película de Pedro Almodóvar, Carne trémula; y en 2004 en el guion de la película El séptimo día de Carlos Saura. En 2005 escribió junto al director y Elio Quiroga el guion de Ausentes de Daniel Calparsoro. Diez años después se editó la continuación de Días extraños, bajo el nombre de Días aún más extraños, un libro compuesto por varios artículos, una carta a Rodrigo Fresán y un par de relatos.
En 2008 publicó Ya sólo habla de amor y al año siguiente Los oficiales y El destino de Cordelia. En 2011 lanzó la novela juvenil El bebedor de lágrimas, primera de una saga de Alfaguara, escrita, según declaró públicamente, "porque necesitaba dinero".
Ha obtenido el Premio Alfaguara de Novela 2017 por Rendición.

Rendición es una distopía, una novela de ciencia ficción, una parábola de tintes kafkianos y orwellianos, con influencias del mexicano Juan Rulfo. El jurado del Premio Alfaguara, presidido por la escritora mexicana Elena Poniatowska, destacó: "Una historia kafkiana y orwelliana sobre la autoridad y la manipulación colectiva, una parábola de nuestras sociedades expuestas a la mirada y al juicio de todos. Sin caer en moralismos, a través de una voz humilde y reflexiva con inesperados golpes de humor, el autor construye una fábula luminosa sobre el destierro, la pérdida, la paternidad y los afectos. La trama de Rendición sorprende a cada página hasta conducirnos a un final impactante que resuena en el lector tiempo después de cerrar el libro." El propio autor indica que la novela "trata sobre quiénes somos cuando nos cambian las circunstancias, cuando nos quitan las flores del jardín, cuando los muebles se han ido, cuando las situaciones han cambiado. Quiénes somos de verdad, esa es la pregunta que me hago en el libro".

La guerra dura una década y nadie sabe a ciencia cierta cómo transcurre, qué bando fue el agresor y cuál el agredido. En la comarca, la vida ha continuado entre el temor a la delación y la añoranza de los que fueron al frente. La guerra obliga a desalojar dicha región. Entre los desplazados, aparece una pareja y un crío adoptado. Ella es fina; él, menos. El chaval no habla pero es dulce. Y su viaje es un calvario que lleva hasta la ciudad transparente, un nuevo mundo en el que las paredes son de cristal y los habitantes viven felizmente anestesiados. La madre se adapta bien; el padre, regular. Siempre está contento porque la droga que les dan es buenísima, pero en el fondo, sabe que aquello no es normal.
Allí los recuerdos desaparecen; no existe ninguna intimidad -ni siquiera la de sentir miedo- hasta el momento en que la conciencia despierta y se impone asumir las consecuencias.