Un nido de víboras / Andrea Camilleri

Editor: 
Salamandra,
Año: 
2017
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Autor: 
Camilleri, Andrea (1925-)

Andrea Camilleri nació en Porto Empedocle, Sicilia, el 6 de septiembre de 1925. Acabó sus estudios de bachiller en 1943, y al año siguiente se inscribió en la Facultad de Letras sin finalizar sus estudios, ya que en esa época se dedicó a publicar cuentos y poesías, ganando el Premio St.Vicent.
Posteriormente, estudió Dirección en la Academia de Arte Dramático Silvio d'Amico, y trabajó como directo y libretista. En 1957 se casó con Roseta Dello Siesto, con la que tuvo 3 hijas. Un año después ejerce de profesor en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma.
Si bien dedicó más de cuarenta años al guion y a la dirección teatral y televisiva, debutó como novelista en 1978 con El curso de las cosas, la primera de un conjunto de novelas históricas ambientadas en la Sicilia del siglo XIX, pero no alcanzó notoriedad en su país hasta la publicación de una serie de libros de género policíaco centrados en su personaje Salvo Montalbano (nombre otorgado en homenaje al escritor Manuel Vázquez Montalbán, con quien ha sido comparado como autor en múltiples ocasiones) con el primer libro de la serie llamado La forma del agua (1994), notoriedad que se vio acrecentada gracias a su adaptación televisiva. Anteriormente consiguió éxito con su novela La temporada de caza, publicada en 1992.
Camilleri muestra en sus obras policíacas un intenso retrato de la sociedad siciliana, retratada mediante un léxico vivo plagado a la vez de dialectalismos y referencias enigmáticas, estilo que le sirve para oscilar entre lo cómico y lo grotesco, lo ridículo y lo trágico. Aunque no finalizó sus estudios, obtuvo un título honorífico de la universidad de Pisa en 1978. Entre otros fue ganador del Premio Internacional de Novela Negra RBA del 2008 con su novela La muerte de Amalia Sacerdote.

El comisario Salvo Montalbano es el protagonista de una serie de novelas y narraciones cortas publicadas por el escritor Andrea Camilleri (Porto Empédocle, 1925). Se caracteriza por utilizar un italiano con importante presencia de elementos del siciliano.
Montalbano trabaja en la localidad de Vigata, en la provincia de Montelusa (dos nombres inventados que en realidad corresponden a Porto Empédocle y la provincia de Agrigento respectivamente). Sus colaboradores principales son: el subcomisario Domenico Augello, los inspectores Fazio y Gallo, el telefonista Catarella —cuyos problemas de lenguaje traen de cabeza al comisario—, y el agente Galluzzo. Además, cuenta con otros agentes como Germanà, Giallombardo, Torretta, Imbrò... cuyos nombres aparecen raras veces en sus novelas o cuentos. El comisario Montalbano es un personaje peculiar, funcionario celoso, representante de la Policía estatal, respetuoso con la ley, aunque no duda en romperla cuando se trata de resolver sus casos, lector voraz, y gran amante de la gastronomía y de su propia tierra siciliana. Su poca ortodoxia a la hora de resolver los casos le trae importantes problemas con el jefe superior Luca Bonetti-Alderighi
El apellido del comisario es un homenaje al escritor español Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), creador del detective Pepe Carvalho, investigador también aficionado a la gastronomía y la literatura. Asimismo, según lo expresado por Camilleri en varias de sus obras, este nombre de fantasía es un homenaje al sur de Italia, ya que "Salvo" y "Albano" son dos apellidos relativamente frecuentes allí.
La serie de novelas está en este momento en las 27 escritas. Además se han realizado dos series de televisión protagonizadas por el comisario.
Con el paso de los años, las pesadillas que desvelan a Salvo Montalbano se han vuelto más sofisticadas y extrañas. En esta ocasión, el veterano policía cree encontrarse junto a Livia, semidesnudos, en una exuberante selva tropical. Pero no es una selva de verdad: los troncos y el follaje están pintados al óleo, y Livia y él se hallan dentro de un enorme cuadro de Henri Rousseau. Y cuando un trueno ensordecedor devuelve al comisario a la realidad, ésta se materializa con un vagabundo que busca refugio bajo el porche de su casa. Poco sospecha Montalbano que ese encuentro fortuito contiene un elemento clave de su próxima investigación, uno de los casos más turbios y difíciles de su carrera. Esa misma mañana aparecerá muerto el contable Barletta, con señales inequívocas de violencia. Al igual que la falsa jungla del sueño, el muerto no es lo que parecía. Lejos del tranquilo gestor jubilado que simulaba ser, Barletta se revela como un personaje de mil caras, a cuál más sorprendente e inesperada: un hombre de negocios implacable, un verdadero malabarista de la extorsión y el chantaje, y al mismo tiempo un padre de familia hipócrita y desalmado. A pesar de los numerosos casos a los que se ha enfrentado en su brillante carrera, Montalbano comprueba, una vez más, que el ser humano —con sus pasiones, sus deseos, sus debilidades— no deja de ser un misterio insondable.